INTENTIA+ guarda qué se pidió a la IA, qué leyó, qué reglas aplicaban, qué propuso y qué decidió una persona. No es un chatbot, ni un asistente con memoria, ni un buscador de documentos.
Cada petición se hace con una intención declarada. La IA propone y una persona aprueba, rechaza o enmienda. Lo aprobado pasa a la memoria del espacio con su porqué, y nada entra en esa memoria sin firma humana.
Trabajas con tu propia cuenta de OpenAI, Anthropic o Google. INTENTIA+ no revende IA: la IA, la factura y los datos son tuyos.
- Repositorio cognitivo
- La memoria gobernada de cada espacio, con quién puso cada cosa y cuándo.
- AICA, el agente cognitivo
- Te dice qué te espera y qué va a caducar. Propone y prepara; nunca decide.
- Multifuente
- Lee las carpetas donde ya está tu trabajo y dice qué documentos usó.
- Multipropósito
- Un espacio por cliente, proyecto o área, cada uno con su propósito.
- Reglas de contexto
- Las normas de la organización, con ámbito y versión, en cada petición.